NUESTROS PRINCIPIOS


Trabajadores, activistas, delegados y dirigentes, integrantes de la LISTA VERDE, reunidos en la ciudad de Córdoba, entendemos que el actual sistema político atraviesa una de sus más profundas crisis. Recesión, desocupación, inflación, marginación, hambre y represión son palabras cotidianas y consecuencia de sus políticas.

Somos luchadores, con la memoria histórica de nuestro pueblo presente, rescatando las referencialidades, valores y la entrega sin límites a la causa de los trabajadores de miles de obreros y dirigentes populares, desaparecidos y asesinados; decididos a recuperar las mejores luchas, programas, culturas y tradiciones del movimiento obrero, con la memoria de la Semana Trágica, de los obreros de la Patagónica, del 17 de Octubre, de sus banderas antiimperialistas y antioligárquicas, del Cordobazo, la resistencia peronista, con los programas de Huerta Grande, La Falda, la CGT de los Argentinos, de la resistencia a la dictadura genocida, del santiagueñazo, la Marcha Federal, de las luchas contra la entrega del patrimonio nacional, y las gloriosas jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001. Nuestra lucha estará dirigida a construir un sindicato y una central de los trabajadores que respondan a sus intereses de clase. Junto a riquezas inimaginables de unos pocos, la mayoría de la población se debate en la falta de presente y futuro; la lujuria ostentosa de unos pocos es el martirio y el hambre de la mayoría.

El ejército de desocupados lo conforman millones de compatriotas, los salarios son bajos y las jubilaciones alcanzan para vivir unos pocos días al mes, mientras en las calles cada vez más niños deambulan abandonados y aumenta en forma alarmante la cifra de los que mueren de hambre. La subordinación de los actuales gobernantes a los lineamientos del FMI y los grandes grupos económicos, cuentan con un aliado inestimable para ellos, nefasto para nosotros: la burocracia sindical.
Sólo hace falta echar un vistazo hacia atrás para ver el cúmulo de sus traiciones: colaboraron entregando listas de compañeros a la dictadura militar, traicionaron grandes luchas e integraron gobiernos antipopulares, culminando su obra vaciando de contenido a la otrora orgullosa CGT de los trabajadores, transformando a muchos gremios en empresas ligadas a la jubilación privada o comprando parte del paquete de empresas privatizadas.

Nuestro compromiso es desarrollar desde la organización y la movilización social y política, las formas más auténticas de la verdadera democracia de los trabajadores, basada en asambleas con control obrero y revocabilidad de los mandatos.

Hoy, cuando el garrote de la miseria, la desocupación y marginación golpea sobre nuestras espaldas, vemos con claridad la necesidad de contar con una herramienta que nos permita enfrentar a nuestros enemigos con perspectivas de triunfo. Es por ello la necesidad de fortalecer el gremio y construir una central obrera fuerte, democrática, combativa, de y para los trabajadores, dirija su accionar a terminar con la explotación y que metodológicamente esté concebida para una inalterable práctica de democracia sindical, donde los representantes elegidos sean subordinados de sus representados.

Todo ello nos lleva a pronunciarnos por la conformación de una central obrera integrada por los distintos sectores que se pronuncien y luchen hasta derrotar las políticas de entrega y miseria contrarias a los intereses de los trabajadores, porque no se pueden defender los intereses de los trabajadores sin confrontar con estos modelos políticos, como tampoco posible convivencia entre explotados y explotadores.